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MAICP, un modelo que promueve la autonomía y el bienestaren personas adultas mayores




El modelo de atención integral centrada en la persona o MAICP, es un enfoque internacionalmente reconocido que se usa en relación a los servicios de atención a personas en situación de dependencia, como por ejemplo las que se encuentran en las residencias de personas mayores y que permite en cualquier caso, ser aplicado reconociendo la singularidad y unicidad de la persona, fijando la mirada en sus capacidades frente a todo aquello que la hace dependiente y apoyando su autodeterminación.

Con los modelos de atención tradicionales se ha ido poniendo el foco en las limitaciones y déficits, diseñando e implementando los servicios para tratar de compensarlas y, en muchas ocasiones, incluso, con pocas oportunidades de mejora. Si bien se deben considerar los obstáculos, hay que poner el eje en las capacidades y fortalezas que cada persona posee, aspectos claves donde apoyarnos a la hora de generar intervenciones satisfactorias, tanto para las personas con necesidad de cuidados de larga duración y sus familias cuidadoras,

como para los equipos profesionales.

En un centro que aplica el MAICP, toda la organización y los roles de su plantel de profesionales se transforman para establecer una relación de ayuda a partir del primer punto que se trata del conocimiento de la persona (de cada una de ellas) y se logre ofrecer la continuidad con la vida anterior de la misma, teniendo siempre en cuenta sus preferencias, gustos, rutinas y demás. Además, los espacios, la decoración y todo el ambiente se organizan en base al modelo hogar con la participación de las personas y de sus familias, creando un entorno capaz de

despertar un sentimiento de vinculación del adulto.

Debemos considerar que, durante la vejez se originan ciertos cambios psicológicos, sociales y físicos, los que pueden provocar algunas limitaciones, como que el cuerpo no responda de la misma manera o se vuelva más complicado realizar actividades.

Es por esto, que cuidar y acompañar a los adultos mayores es de suma importancia para mantenerlos activos, hacer más satisfactorio y saludable su envejecimiento, y ayudarlos a que sigan viviendo de forma independiente.

Algunos de los beneficios del acompañamiento y cuidado en la vida de los mayores son:

1. Mejora la sensación de bienestar: La compañía favorece el estado de ánimo de las personas, y a que se sientan queridos e importantes.

2. Favorece la salud física y psicológica: Realizar diferentes actividades los mantiene física y mentalmente activos, ayudándolos a prevenir y/o reducir riesgos de enfermedades y a tener una mayor participación social.

3. Mantiene una vida independiente: Tener un apoyo constante permite que ciertas situaciones como vestirse, resulte más sencillo y seguro para la persona. El objetivo es que puedan continuar a su propio ritmo pero con la ayuda necesaria.

4. Supervisa la toma de medicamentos: En la mayoría de los casos, los remedios forman parte de la rutina diaria, siendo esencial poder controlar la cantidad correcta y hora adecuada, según las necesidades de cada adulto mayor.

5. Da seguridad: Cuando se cuenta con el apoyo de un cuidador o acompañante, ya sea familiar o profesional, este ofrecerá tranquilidad y seguridad tanto para el ser querido como para la familia misma.

En otras palabras, lo que se busca con la implementación de este modelo es que las personas mayores, al recibir atención en residencia se sientan “como en casa”. Para esto, hace falta cambiar tres dimensiones fundamentales: el aspecto físico del lugar donde se vive, la actitud de los recursos humanos, y la organización de la estructura.

Ciertamente, todo esto representa un cambio cultural profundo, en donde el centro es asegurar la calidad de vida de los adultos mayores en todas sus dimensiones pero que ya ha arrojado resultados que confirman el beneficio que significa. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (2015) destaca la importancia de envejecer en un lugar que permita mantener un sentido de la pertenencia y la identidad como factor determinante del estado de salud de los adultos mayores.

También existen investigaciones que muestran la importancia del ambiente físico en la salud de las personas. En este sentido, un modelo de atención basado en las personas no solo se adapta a las preferencias de los adultos mayores, sino que tiene aspectos muy positivos sobre su salud física y mental.

En términos generales, es importante entender que la atención integral y centrada en la persona tiene un alto impacto en el desarrollo de una mejor calidad de vida en los ámbitos del envejecimiento y la diversidad funcional, basándose en el conocimiento profundo de las personas para poder actuar conforme a su historia de vida y ocupaciones o actividades significativas. Así, el MAICP aumenta la satisfacción de usuarios, familiares y profesionales, al recibir/practicar una atención e intervención sociosanitaria de mayor calidad.

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